mexico_competitividad.jpg

Fragmento del libro Competitividad Internacional. Un análisis crítico.

La brecha de la competitividad en México

(Primera parte)

Uno de los aspectos sobresalientes del desempeño de la competitividad en México, ha sido el poco avance durante las pasadas casi dos décadas en relación con otras economías, lo que ha mantenido al país en un lugar mediocre. 

La Gráfica 1 representa la evolución de la posición del país en el período 2001-2017 según los índices de competitividad internacional del Instituto Mexicano para la Competitividad.

El estancamiento durante esos años en el lugar 34 de los 43 países considerados, es una muestra de ese gran fracaso desde cualquier punto de vista que se examine.

Con base en la información publicada por el IMCO en sus últimos informes sobre la competitividad internacional 2019 y la nacional por estados de 2021, se realiza ahora un análisis crítico actualizado.

Es interesante señalar que la medición que arrojan los índices de competitividad global del Foro Económico Mundial coincide en buena medida con los datos del IMCO. En aquel índice internacional para el año 2019, México se ubicó en la posición 48 de un total de 141 economías.

Se confirma igualmente la permanencia de la desigualdad en la evolución de la competitividad, no solo con países más industrializados sino también con otros de desempeño medio, por ejemplo, de Europa y Asia. Como se analizará más adelante, esa brecha es más pronunciada en los indicadores relacionados con las TICs1, el dinamismo de los negocios y en el área de innovación, además de los retrasos sociales muy visibles en variables que miden la calidad de las instituciones, la educación superior, la salud y el mercado de trabajo.

Esa última medición internacional se complementa con la que publica el citado instituto mexicano, que revela igualmente la desigualdad en la competitividad entre los estados del país, que tampoco ha sido posible revertir y, si se compara con años recientes, la brecha se ha profundizado. No sólo en materia de crecimiento y bienestar, sino en el conjunto de la mayoría de los diez grupos de variables que estructuran los índices de competitividad del IMCO. 2

Lo anterior confirma que la economía de los estados del país crece a dos o tres velocidades, como lo revelan los datos macroeconómicos y lo ratifican los índices de competitividad, enraizados además del lento avance en la productividad, el nivel de vida y una creciente desigualdad entre regiones, visible desde hace décadas.

Según el último Índice de Competitividad Internacional del IMCO 2019, la puntuación de México es de 41.3, de un máximo de 100. Noruega se situó en el primer lugar con 71.4 puntos debido a sus excelentes resultados en los indicadores económicos y sociales. Sorprenden dos indicadores con calificaciones modestas como la Innovación y sofisticación en los sectores económicos (35.9) y en los Sectores precursores de clase mundial (45.5). Nuevo León, uno de los estados más desarrollados en México, obtiene puntuaciones más altas.

Si se realiza un análisis más desagregado a nivel de los diez Subíndices em que estructuran el índice general del IMCO, se hacen visibles las fortalezas y debilidades de la competitividad que cubren un amplio espectro de las instituciones, la política, la economía y algunos capítulos sociales.

Los datos para México se muestran en el Cuadro 1, los cuales a su vez se despliegan en la Gráfica 2. Ahí se pueden observar debilidades importantes en tres subíndices críticos: las a) Instituciones, b) el Sistema de derecho confiable y objetivo y c) la innovación. En el caso de Sectores precursores de clase mundial, los resultados son un poco más altos, pero insuficientes en comparación con socios y competidores de semejante nivel de desarrollo y, francamente bajos frente a sus socios comerciales Canadá y Estados Unidos.

Las fortalezas se localizan en las variables del pilar de Economía estable y funcional (el único con score por encima de 50 puntos), así como el Tamaño de mercado, por obvias razones demográficas en el territorio nacional y la extensión hacia el mercado de EUA, con los millones de nacionales que consumen bienes y servicios producidos en México. 

En el sector relativo al Medio ambiente, la puntuación se ubica alrededor del promedio general de alrededor de 40 puntos.

Cuadro 1

cuadro 01 jun 2021

La desigualdad antes señalada, se concentra en el mismo Cuadro 1 que incluye al país que obtiene el primer lugar de en el mundo --según el IMCO— así como el desempeño de los tres países de América del Norte, y Guatemala que registró uno de los resultados más bajos en la región. La Gráfica 2 muestra esa brecha de la desigualdad en tres momentos: el de una alta competitividad como es Noruega, el de un país con calificación media baja como México y el de Guatemala en una de las posiciones más bajas de los países de América Latina incluidos en el índice de 2019. 

Como lo indica esta medición, los resultados obtenidos por México en nueve de los diez subíndices, el desempeño generalizado e sitúa por debajo de la frontera de 50%.

Según los Informes del IMCO que se vienen reseñando, la brecha en la competitividad en comparación con los países de América del Norte solo confirma la interdependencia asimétrica existente, que de todas formas permite un alto nivel de comercio basado en gran medida en la ventaja comparativa de la mano de obra barata, asociada a bajos salarios y estancamiento en la productividad, que son dos de los obstáculos que frenan la competitividad.

Esta brecha se observa en forma más dramática en la Grafica 3 donde se compara Noruega, México y Guatemala, en el contexto de la frontera de 100%. 

La introducción de una “línea de frontera” indicaría el máximo score de 100%, el índice general y los subíndices, permiten observar que pocos países se acercan a ese valor máximo, aunque sí se aproximan en varios de ellos. 

Los países emergentes con el mejor desempeño muestran resultados alrededor de la “línea de frontera de 50%”, con uno o dos de los subíndices por arriba de esa puntuación. 

En la Gráfica 4 se comparan los reveladores datos de la ligera reducción en la brecha de la competitividad de México entre 2001 y 2017, lo que explica en parte el poco avance que ha experimentado el país en ese largo período. Una ganancia destacada se presentó en el área de la Innovación cuyo score se duplica prácticamente en esos años.

Por otra parte, los datos sobre el Sistema de Derecho confiable y objetivo y el Sistema político eficiente y funcional, indican un visible deterioro. Por último, llama poderosamente la atención, la debilidad en el ámbito del medio ambiente. En 2001, el pilar arrojó una puntuación mayor que en 2017.

Esta comparación inicial con los datos del índice general y los diez subíndices permite obtener algunas conclusiones:

  • Existe una leve mejoría en algunos subíndices, aunque también la permanencia de la economía, dentro de la línea de frontera de 50%, lo que ratifica la brecha de la competitividad global del país.
  • Desde otro ángulo, es decepcionante el bajo o nulo desempeño de México entre 2001 y 2017 en algunos de los subíndices críticos de la competitividad. (ver Gráfica 4)
  • La ganancia más destacada se presentó en el pilar de Innovación cuyo score se duplica prácticamente en ese período. No obstante, los datos sobre el Derecho confiable y objetivo y el Sistema político estable y funcional se deterioran significativamente.
  • En los indicadores que son estratégicos de la competitividad global en el siglo XXI, se obtuvieron resultados un poco mejores en las áreas de Innovación, Sociedad, Precursores y Manejo de las Relaciones internacionales.
  • El grupo de variables que componen el pilar del Sistema de Derecho confiable y objetivo revelan una caída importante que retrata la situación de la justicia en el país y la extendida impunidad que afecta no sólo la seguridad de las personas y sus bienes, sino la operación de los negocios en la sociedad en general.
  • Los mejores resultados se encuentran en las variables del subíndice Economía Estable y funcional que rebasa la frontera media (54.1 puntos) en 2017, ligeramente menor que la calificación del 2001 de 57.8 debido en parte a que México adoptó claras políticas y disciplina económica y fiscal que le ha rendido buenos frutos a nivel macroeconómico.
  • Debe ser motivo de preocupación el desempeño en el subíndice Sectores precursores de clase mundial que mide variables conectadas con la economía digital, las telecomunicaciones, el desarrollo urbano y los sistemas modernos de transporte, la calidad del sistema bancario y financiero, la liquidez de la bolsa de valores, la transparencia y eficiencia de la tramitología burocrática, el sistema fiscal para los negocios, la incidencia del gasto público, la calidad de los gobiernos nacionales y locales, la diversificación del comercio exterior, la inversión extranjera directa, entre otros.3
  • Otro de los componentes donde es muy visible la pérdida de la competitividad es en las variables que miden el Sistema Político y Funcional que se deterioró notablemente en los diecisiete años del presente siglo. Mientras que en 2001 se obtuvo un score de 57.5, en 2017 se contrajo a sólo 40.1 puntos. Las variables que constituyen este subíndice, se refieren a la estabilidad política y la ausencia de violencia, la interferencia militar en el estado de derecho, la observancia de los derechos políticos, las libertades civiles, el índice de percepción de la corrupción, la disponibilidad de la información pública, el índice de desarrollo del e-Gob, la situación de la economía informal, las facilidades para la apertura de nuevos negocios, la agilidad en los trámites fiscales y la carga impositiva, la flexibilidad de las leyes laborares, la edad efectiva de retiro, muy destacadamente la productividad del trabajo y el valor agregado de la industria, entre los datos duros más representativos.4
  • Otra pérdida neta se encuentra lamentablemente en el sector de Manejo Sustentable del Medio Ambiente. En estas casi dos décadas las variables que miden el subíndice decrecieron y por lo tanto afectaron el índice general de competitividad, al pasar de un score de 46.6 a 40.5. Baste citar como referencia que las variables para esta cuantificación son la contaminación del aire, las emisiones de CO², los recursos hídricos naturales, el estrés hídrico, las áreas naturales protegidas, la pérdida de superficie forestal, el uso de fertilizantes y pesticidas en la agricultura, las fuentes de energía no contaminantes, el número de empresas certificadas como limpias y, la vulnerabilidad a los efectos del cambio climático.5

(Fin primera parte)

Gráfica 1

Chart
Description automatically generated

Elaborado por el autor con datos del Índice de Competitividad Internacional. Instituto Mexicano para la Competitividad 2019. P. 120. 

Gráfica 2

Elaborada por el autor con datos de las bases de datos del IMCO de los índices de competitividad Internacional 2001-2017.

Gráfica 3

Elaborada por el autor con datos de las bases de datos del IMCO de los índices de competitividad Internacional 2001-2017.

Gráfica 4

Elaborada por el autor con datos de las bases de datos del IMCO de los índices de competitividad Internacional 2001-2017.

Lista de ilustraciones

Gráfica 1 8

Gráfica 2 9

Gráfica 3 10

Gráfica 4 11

11 de junio de 2021


1.- Se refiere a la tecnología de la información y el papel de las comunicaciones unificadas y la integración de las telecomunicaciones (líneas telefónicas y señales inalámbricas) y las computadoras, así como el software necesario el middleware, almacenamiento y sistemas audiovisuales, que permiten el almacenamiento, transmisión y manipulación de la información. Durante la pandemia y en el período post Covid-19 la sociedad entera experimentó creciente dependencia de la TIC en áreas tales como la educación, el e-commerce, la multiplicidad de aplicaciones digitales, entre otros requerimientos.
2.- Los diez subíndices son: Sistema de derecho confiable y objetivo; Manejo sustentable del medio ambiente; Sociedad incluyente, preparada y sana; Sistema político estable y funcional; Gobiernos eficientes y eficaces; Mercado eficiente de factores; Economía estable, Sectores precursores de clase mundial; Aprovechamiento de las relaciones internacionales, e Innovación y sofisticación en los sectores económicos.
3.- Para un detalle completo de las variables que integran este subíndice, ver, por ejemplo, la Base de Datos del Índice de Competitividad Estatal 2019, en http://imco.org.mx/indices/
4.- Ib.
5.- Ib.