elecciones_intermedias_usa.jpg

Elecciones intermedias en Estados Unidos

“Out of the political darkness I see a great awakening”
Barack Obama

El próximo 6 de noviembre se llevarán a cabo las elecciones intermedias en Estados Unidos sobre las que hay, hasta ahora, altas expectativas de un triunfo demócrata en la Cámara de Representantes, aunque las encuestas indicarían que eso no sucedería en la de Senadores que se conservaría en manos republicanas, en un país profundamente dividido.

El presidente 45 ha estado recorriendo todo el país en abierta campaña por los candidatos republicanos y simultáneamente está explotando esas concentraciones como avanzada de su reelección para un segundo mandato.
Del campo demócrata cabe mencionar que después de un relativo largo silencio, durante el cual Barack Obama sólo había hecho apariciones discretas, el partido demócrata luce desde hace casi un año1 en sus propias concentraciones la muy popular figura del expresidente, quien con un llamado general a no dejar de votar y derrotar el abstencionismo, ha encendido el ánimo de sus partidarios en inteligentes discursos durante las campañas de los candidatos demócratas.
Sin citarlo por nombre ha dirigido sus críticas al presidente en funciones, a la administración actual y a los republicanos en el legislativo, desde Nueva York hasta California, Pennsylvania, Ohio, Nevada, por citar algunos de los estados donde ha acompañado y apoyado a los candidatos demócratas. Es una guerra declarada entre del expresidente y el actual presidente en la que Obama ha sido secundado también por el exvicepresidente Joe Biden.
Las extensas intervenciones de Obama son piezas de oratoria política dignas de ser estudiadas, ya que además de la sobriedad y sencillez, se refieren a cuestiones específicas como los sistemas de salud, la política fiscal, la corrupción, la baja tasa de desempleo y el crecimiento económico. De éste último Obama ha criticado que el presidente 45 presume de esa expansión de la economía y la baja desocupación y pregunta, ¿no se ha dado cuenta cuando comenzó ese ciclo? es decir desde su administración. Eso no quita la preocupación por las perspectivas de menor crecimiento en los meses por venir y otros ajustes a la tasa de interés.
Las encuestas que publican, entre otros medios el New York Times, anticipan ese probable triunfo demócrata en la cámara baja, lo cual tendrá varias repercusiones internas y externas. Para México vale la pena mencionar que crecen las dudas sobre la ratificación del nuevo TLCAN, aquí bautizado como T-MEC. En ese escenario, se podría prever una división entre los demócratas con mayoría en la cámara de representantes y los senadores republicanos con el consiguiente retraso y un eventual rechazo.
En el ámbito de la migración centroamericana hacia los Estados Unidos vía territorio mexicano, también se esperan fuertes divisiones entre demócratas y republicanos que le pueden arrebatar a los republicanos el uso perverso de ese conflicto humanitario –con información que cada vez apunta más a una operación planeada desde los Estados Unidos. Porque ese asunto ha rebotado en la confusa política mexicana de la que no está claro qué queremos hacer: aceptar a los migrantes y “darles empleo”, aunque pocos quieren quedarse en nuestro país, o sólo irlos albergando en el camino hacia la frontera con EUA, que ya ha sido reforzada militarmente por el presidente 45 y dio señales claras de que si los migrantes que lleguen a la frontera se atreven a tirar piedras como lo hicieron en la frontera con México, se considerara que es una arma de fuego (aunque usted no lo crea) que exige una respuesta a balazos. Todo para elevar los votos para los republicanos. Los demócratas en sus campañas han insistido en el tema de protección a los migrantes, particularmente los indocumentados y los menores. Claro que tampoco están libres de culpa por la expulsión der millones de inmigrantes hacia México. En el extremo de esa política racista, el presidente 45 anunció la violación a la constitución de EUA mediante la firma de una orden ejecutiva eliminado la nacionalidad a los nacidos en ese territorio, con lo que pondría fin a una tradición jurídica del jus soli del siglo XIX.
En el ámbito interno, tal vez el tema más polémico será la aceleración de la investigación en curso sobre la intervención de Rusia en las pasadas elecciones presidenciales. Pero habrá también otros asuntos que están en las campañas de los candidatos demócratas –gobernadores, diputados, alcaldes, etc.—como son los casos del sistema de salud, la reducción en los impuestos a las grandes fortunas, por ejemplo.
En el tema económico, otro de los temas internos será enfrentar el pronóstico “apocalíptico” como lo llama el presidente 45, si los demócratas “destruyen nuestro país y nuestra economía 2” que augura otra confrontación entre el legislativo y la presidencia. Ello incluye el tema del presupuesto y las tasas impositivas, lo que ampliaría el conflicto a nivel de cámaras, una posiblemente demócrata y la otra republicana (senadores).
En el caso de que ganen los demócratas la cámara de representantes, obviamente tendrá consecuencias sobre la economía mexicana, como quedó claramente demostrado durante las negociaciones para renovar el TLCAN que provocaron incertidumbre, fluctuaciones y presiones en el intercambio y finalmente volatilidad en el peso mexicano. A querer o no, ello repercutirá en la economía mexicana en capítulos sensibles como las inversiones, la bolsa de valores el tipo de cambio y, obviamente, la presión inflacionaria y el deterioro sobre el bienestar.
Las elecciones intermedias pueden traer sorpresas económicas para nuestro país, que se intercalarán y/o amplificarán con las que se deriven de los requerimientos financieros en México. Algunas se pueden comenzar a despejar en el corto plazo, otras en los meses siguientes, como el caso de la ratificación o rechazo del T-MEC. El mes de diciembre el nuevo gobierno tendrá que aprobar el presupuesto que tiene que pasar una prueba de fuego derivada del enfoque fiscal que ofrezca, los recursos que se quieren dedicar a cumplir las promesas de campaña, atender las erogaciones extraordinarias de la cancelación del aeropuerto en Texcoco más los fondos para estudios y construcción de las ampliaciones en Toluca y el Benito Juárez y, por supuesto, la construcción de Santa Lucía que no está preparado para recibir los grandes aviones Boeing y Airbus. Decía ayer el Secretario de la OCDE que sería más barato terminar el aeropuerto de Texcoco que construir Santa Lucía y habilitar el Benito Juárez y el de Toluca. 3
En el ámbito de infraestructura también se deberá incluir el presupuesto para la refinería en Dos Bocas, Tabasco, el tren para la zona maya que también conectaría Tabasco y la siembra de miles de árboles frutales en el sureste. Sin olvidar el super paquete social para educación y capacitación de ninis, la pensión universal para adultos mayores, los costos de la descentralización del gobierno federal y, otra larga lista de promesas que escuchamos durante meses durante las campañas electorales.


1. De hecho esa reaparición en la vida política la inició el 17 de octubre de 2017 en Virginia donde formuló varias ácidas críticas al presidente 45. En una de sus memorables frases dijo If you have to win a campaign by dividing people, you won't be able to govern them. (Si para ganar una campaña divides a la gente, no podrás gobernarla)

2. Ver Washington Post del 31 de octubre. “¿Avance? ¿Colapso? Cómo el voto de las elecciones intermedias podría afectar la economía de EE. UU.

3. "Hoy cuesta más o menos 100 mil millones de pesos terminar el aeropuerto y cuesta 100 mil millones de pesos cancelarlo, sólo que en un caso nos quedamos con las manos vacías y en otro, vamos a tener uno de los aeropuertos más modernos del mundo". http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/cancelar-aeropuerto-en-texcoco-impacta-confianza-de-inversionistas-gurria