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Acuerdo México-Estados Unidos-Canadá

Se empieza a despejar la incertidumbre.

Las negociaciones del viejo TLCAN que se venía actualizando desde agosto de 2017 culminaron la noche del sábado 30 de septiembre. Un día antes el secretario de economía Ildefonso Guajardo, presentó a la Cámara de Senadores un resumen de lo acordado hasta ahora entre México y EUA en el entendimiento bilateral al que se había llegado dos semanas antes, rodeado de serias dudas sobre la inclusión de Canadá, país que mantuvo un paquete importante de diferencias en relación con los textos acordados bilateralmente.

El día 30 que era el último día para concluir las negociaciones, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau “convocó una reunión de gabinete a las 10 p.m. en Ottawa para informar a los funcionarios sobre el acuerdo” 1, en tanto que igualmente lo hicieron los negociadores en Washington y en la Ciudad de México.

Ayer domingo, los negociadores de Estados Unidos y Canadá, emitieron una entusiasta declaración conjunta subrayaron las ventajas de “mercados más libres, comercio más junto y un crecimiento económico sólido en nuestra región”.2

Un resultado visible de la negociación final durante las 48 horas previas al nuevo acuerdo fue que Estados Unidos echó marcha atrás en su posición sobre el tema de la solución de controversias del capítulo 19 del TLCAN, tema donde México había cedido. Por su parte Canadá aceptó relajar la protección a las importaciones de productos lácteos. En el caso de México, el entendimiento del pasado mes de agosto, México hizo concesiones en varios sectores particularmente el automotriz.

Aunque falta todavía el análisis del texto del acuerdo que se irá examinando más adelante, en este momento, con la información conocida, cabría sintetizar este desenlace como sigue:

  • A pesar de las presiones y grandes dudas, el nuevo “Acuerdo México-Estados Unidos-Canadá” seguirá siendo de carácter trilateral. Es decir, se derrotó la preferencia por contar con acuerdos bilaterales.
  • Casi con toda seguridad el presidente 45 presentará, ante sus seguidores la culminación de las conversaciones como la confirmación de que impuso su fuerza negociadora para cambiar el TLCAN que en su opinión era el peor tratado que hayan firmado los Estados Unidos.
  • Para tranquilidad del presidente electo de México, quien fue contactado por el primer ministro canadiense, se mantendrá el programa de que el acuerdo sea suscrito el próximo 30 de noviembre por el presidente 45, Justin Trudeau y Enrique Peña.
  • El nuevo instrumento trilateral tiene posiblemente más posibilidades de ser ratificado por el senado de Estados Unidos, aunque todavía hay que esperar qué sucede con las elecciones intermedias a principio de noviembre próximo, ya que no hay ninguna garantía del triunfo republicano. Por lo pronto trabajan alrededor de doce comisiones del senado que han solicitado el texto para externar su opinión.
  • Los tiempos legislativos en Estados Unidos indican que este nuevo acuerdo podría ser ratificado por el congreso hasta el año 2019. En México es de esperarse que ese procedimiento sea de pase automático y en Canadá al parecer tampoco habría serias dificultades.

Las noticias han sido recibidas con beneplácito porque como se menciona antes, reduce la incertidumbre que prevaleció durante los meses previos cuando se trazaron escenarios menos optimistas y hasta fatalistas. Se sabe por las noticias que se recibían luego de cada ronda negociadora que el proceso fue difícil y por ello el gobierno actual y el entrante coinciden en la perspectiva positiva para el desarrollo económico de México y sus efectos benéficos sobre la competitividad de América del Norte (ver La Competitividad de América del Norte del 13 septiembre de 2017). Una de las novedades de este nuevo instrumento, es el Capítulo 26 que reconoce que la relación económica y comercial “fortalecerá el crecimiento económico, la prosperidad y la competitividad [   ] y las partes establecen un Comité sobre Competitividad, compuesto por representantes gubernamentales”

Ese es un gran paso adelante que podría dejar atrás el desarrollo basado exclusivamente en mano de obra barata y playas para participar en el siglo del conocimiento y la modernización tecnológica de la nación en todos los frentes.


1. Ver New York Times, en https://www.nytimes.com/2018/09/30/us/politics/us-canada-nafta-deal-deadline.html?emc=edit_na_20180930&nl=breaking-news&nlid=72878504ing-news&ref=headline
2. Idem.