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Brasil, ese gran país

Los medios informaron que el devastador incendio en el Museo Nacional de Brasil convirtió en cenizas posiblemente 20 millones de piezas tanto de la historia como de la cultura de ese país al igual que el elegante Palacio de São Cristóvão ubicado en la quinta de Boa Vista. Fundado desde 1892, actualmente se encontraba vinculado a la Universidad Federal de Rio de Janeiro y era considerado como uno de los mejores museos de Historia Natural y Antropología de América Latina.

La cultura mundial está de luto, Expresamos nuestra solidaridad con la sociedad brasileña por esa lamentable pérdida que no se puede asimilar fácilmente. Permanecerá en la memoria de todos para siempre.

Esto hace recordar otra de las tragedias culturales que registra la historia como fue la destrucción de la Biblioteca de Alejandría que fundó Ptolomeo I Sóter nombrado gobernante de Egipto por Alejandro el Grande. Aunque se desconoce la cantidad de papiros que se llegaron a acumular, estimaciones de los especialistas indican que llegó a albergar entre 40 mil a 900 mil rollos que contenían el mayor acervo de conocimiento del mundo antiguo. Al igual que el museo de Brasil, la Gran Biblioteca fue destruida por el fuego. Una ocasión cuando las tropas de Julio César (48 a.C.), pero otras destrucciones se atribuyen a emperador Aureliano que tomó y saqueó esa ciudad egipcia (273) o cuando Diocleciano repitió la invasión en 297.

Con justa indignación los brasileños se volcaron a las calles a protestar por esa tragedia al enterarse, además, que el fuego no pudo ser controlado debido a las políticas de austeridad del gobierno que habían frenado los fondos para el mantenimiento del inmueble y sus tesoros, así como las medidas de seguridad e instalaciones inadecuadas como los aspersores contra el fuego. Bueno la austeridad triunfo, pero el ahorro que se logró no podrá reponer ni recuperar la enorme pérdida.

Sabemos que, en épocas de austeridad presupuestal, lo primero que sacrifican algunos gobiernos son los programas de apoyo a la educación, la cultura y la ciencia y tecnología, hechos lamentables cuyas consecuencias pueden ser muy dolorosas e irreparables, como sucedió con el Museo en Rio de Janeiro.