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¿Fin de las negociaciones, pero se ratificará el TLCAN?

Hace poco más de un año, reunieron por primera vez en Washington, D. C., las delegaciones de Canadá, Estados Unidos y México con el objetivo de negociar la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Al término de los cinco días que duró aquella primera reunión, el comunicado oficial conjunto expresaba los mejores deseos por contar con un “proceso amplio y acelerado de negociación que actualizará nuestro acuerdo y establecerá estándares del siglo XXI en beneficio de nuestros ciudadanos” 1

En las últimas semanas se decidió acelerar las negociaciones, primero entre México y los Estado Unidos de América, para tratar de zanjar las diferencias en varios temas hasta ahora conflictivos, que algunos comentaristas llamaron las “píldoras envenenadas” (contenidos de origen, cláusula de terminación, estacionalidad de exportaciones agrícolas de México, la solución de controversias , el aumento en los salarios industriales en México y la nueva propuesta del nuevo gobierno sobre la permanencia o no del tema de energía, vigente en el acuerdo desde su origen 2). Y, posteriormente para incluir a Canadá que no tiene los mismos temas conflictivos. La parte negociadora mexicana aplacaba a los medios ansiosos por informar sobre los avances reales, pero las respuestas no fueron claras y sólo despertaron inquietudes.3

A todo ello se sumó, después de las elecciones del 1 de julio, la activa participación del funcionario del futuro gobierno de México que se encargará de esos menesteres, rodeado de las discretas, pero entusiastas misivas entre el presidente 45 y el Lic. López.

El entorno negociador más amplio se nutre de los tiempos políticos tanto en el vecino del norte como en nuestro país lo que está ponderado fuertemente por la perspectiva de que, aunque se llegase a firmar en esta semana (agosto 27-31) se requieren 90 días para notificar al Congreso la intención de suscribir el acuerdo, luego otro período menor para que la Comisión de Comercio Internacional haga llegar sus puntos de vista al Congreso; un paso más de dos meses para la difusión del texto legal y, finalmente, un mes más para reunir los informes que preparan los comités consultivos, es decir tres meses más. 4

Esa aprobación está inmersa en un paquete de volatilidades derivadas de la creciente oleada de triunfos demócratas, del apoyo del presidente a los candidatos republicanos en las próximas elecciones intermedias y la abierta actividad encaminada a su reelección; las espesas sombras de los juicios contra su ex abogado y del jefe de su campaña que podrían llevar al presidente 45 a acusaciones formales por delitos federales y, eventualmente, a lo que los medios de EUA repiten otra vez con más insistencia: la posibilidad del juicio político (impeachment); la investigación de la injerencia rusa en las elecciones de ese país que sigue su marcha; la poderosa campaña de centenares de medios de comunicación contra el abuso presidencial de son “enemigos del pueblo” y la exigencia del respeto a la libertad de expresión.

En el terreno internacional, las cosas tampoco están fáciles. Está el caso destacado de la guerra comercial con China que sigue escalando, aunque se mantiene el dialogo, los conflictos con Irán y Turquía y la debacle de “negociación” con Corea del Norte que para empezar no llevará a la desnuclearización de la península y, por si eso fuera poco, los ecos negativos de la reunión del G7 en Canadá.

Aun así, el presidente 45 mantiene su constante rudeza negociadora, a pesar de sus visibles debilidades políticas, como las amenazas de mayores impuestos a los automóviles u otras medidas proteccionistas. La prueba de ello se verá el próximo mes de diciembre en las controversias que se susciten en el senado de Estados Unidos entre republicanos y demócratas cuando se presente el nuevo TLCAN, una vez que se cumplan todos los procedimientos legales. El mismo 23 de agosto en medio de la tormenta de la culpabilidad de su asesor de campaña y de su abogado, volvió a la carga contra la migración ilegal de los mexicanos. Si el presidente 45 viene repitiendo desde la campaña que el TLCAN ha sido el “peor” acuerdo firmado por su país ¿Qué les va a decir ahora a sus correligionarios y a sus fieles seguidores cuando lo envíe para su análisis al legislativo?

Volviendo a los tiempos. Aunque desde la Casa Blanca, desde la Secretaría de Economía de México y desde la voz del futuro responsable negociador del TLCAN, se anuncia la inminente culminación del proceso de actualización del acuerdo, el Representante Comercial Especial de los Estados Unidos (USTR en inglés) la noche del 21 de agosto lanzó un balde de agua fría a todos, al declarar que "no hay trato en el TLCAN. Hay asuntos importantes pendientes. 5" Siempre hay discrepancias en un proceso negociador.

Pero el secretario de economía de México declaraba el 22 de agosto a los medios que sería cuestión de “horas o días” que terminarían las negociaciones. No obstante 24 horas después extendió el plazo hasta la siguiente semana. Y El futuro negociador del nuevo gobierno que regresó a México después de sus conversaciones con su “amigo” Robert Ligthizer, sorprendió con la noticia de que “la cláusula de extinción (sunset) va para afuera”6, al tiempo que aseguraba “se habla mucho de que Canadá tiene que entrar, puede entrar y ya está empezando a entrar en paralelo con los ajustes finales, no hay problemas. Afirmó también (el día 24 de agosto) que no acabará de cerrar la renegociación.”7 Bueno no es que se hable mucho de Canadá, lo que sucede es que es miembro de pleno derecho del TLCAN y sin su aprobación final no se podrían culminar las negociaciones.

En ese entorno, los temas que se vienen negociando entre México y Estados Unidos todavía tendrán que considerarse de manera trilateral con la presencia obligada de la delegacióncanadiense. Pues, aunque la transición entre el gobierno saliente y el entrante es de terciopelo, como dice la prensa, el negociador del futuro gobierno aseguró sobre la eventual incorporación de Canadá, que “el equipo del nuevo gobierno no ha celebrado conversaciones y desconoce si Guajardo lo ha hecho”.8

¿Y el contenido? ¿Un buen acuerdo? ¿Uno apresurado?

Será sólo hasta que se conozca el texto que se llegase a firmar, pues hoy se desconocen los términos en que se negociaron los asuntos espinosos arriba mencionados.
Y la otra gran pregunta ¿Lo firmarán Peña Nieto, Justin Trudeau y el presidente 45 antes del 1 de diciembre y en dónde?


1.- https://www.gob.mx/se/articulos/declaracion-trilateral-sobre-la-conclusion-de-la-primera-ronda-de-negociaciones-del-tratado-de-libre-comercio-de-america-del-norte-122167?idiom=es%20i%C3%B3n

2.- Jesús Seade, declaraba a la prensa que “los temas de la agenda energética en la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se ajusten a las normas constitucionales”. Diario Milenio, 21 de agosto de 2018. http://www.milenio.com/politica/seade-amlo-apego-constitucional-temas-energeticos-tlcan

3.- El diario Milenio reportaba el día 22 que el Secretario Ildefonso Guajardo había dicho que “Soluciones en TLCAN estarán en horas o días: Guajardo” http://www.milenio.com/negocios/soluciones-en-tlcan-en-horas-o-dias-guajardo

4.- Conf., La foto del 28 de noviembre, Jorge Castañeda, El Financiero, 24 de agosto de 2018,

5.- Ver POLITICO's Morning Trade, https://www.politico.com/morningtrade/

6.- Missel Zavala, El Universal, edición en línea del 23 de agosto, en  http://www.eluniversal.com.mx/nacion/politica/clausula-sunset-del-tlcan-va-para-afuera-jesus-seade

7.- Idem

8.- Ver Milenio del 22 de agosto, http://www.milenio.com/politica/seade-amlo-apego-constitucional-temas-energeticos-tlcan