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¿Pejenomics ó Vudunomics?

El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones (y también de malas)
Proverbio popular

Decíamos el pasado 18 de mayo (La derrota moral de México y las elecciones) que la sociedad mexicana, aparte del enojo y el hartazgo, está polarizada y en vilo.

En el fondo de esa compleja situación la cuestión económica es una de las manifestaciones de la desigualdad ancestral de esta nación, es decir la creación de riqueza y su distribución.

Por fortuna, y para que no queden dudas sobre el futuro económico que nos espera si gana el candidato de la coalición Juntos haremos historia, acaba de aparecer el folleto ilustrado con el título de Pejenomics, que explica “las líneas generales del programa económico de AMLO, para despejar las inquietudes sembradas por las campañas de desprestigio” (Abremáslosojos 2018, 1).

Hace más de tres décadas, ganó popularidad una propuesta de política económica en Estados Unidos durante la administración de Ronald Reagan, que el ingenioso comentarista David Harvey bautizara como Reaganomics. En síntesis, esta nueva propuesta era una vuelta a los principios de la economía de libre mercado o economía de la oferta, en oposición a la economía keynesiana de estímulo a la demanda. Uno de los padrinos de esta propuesta fue el premio nobel de economía Milton Friedman, quien junto George Joseph Stigler, también nobel, formaron la segunda generación de la teoría del precio de la escuela de Chicago, que fue un movimiento que se conoce como monetarismo y gira alrededor de políticas monetarias, fiscales, la privatización de empresas estatales, la desregulación de las políticas gubernamentales y en general la reducción de la intervención del estado en la economía.

La idea central era elevar la importancia económica de la iniciativa y la acción individual en relación con el papel del Estado, lo cual descasaría en cuatro principios que se pueden sintetizar como sigue: a) Reducir el crecimiento del gasto público; b) reducir parte de los impuestos al trabajo y al capital; c) reducir la reglamentación de la actividad económica, y d) controlar la oferta monetaria y reducir la inflación.

Con todo el apoyo y entusiasmo de la primer ministro del Reino Unido, de quien Friedman también fue asesor y la discreta, pero firme adopción temprana de la China de Teng Xiao ping, ese modelo lo fue abrazando gran parte del mundo de una manera u otra. En América Latina cobró enorme importancia la implementación de esas políticas neoliberales de los “Chicago Boys” que se instrumentaron entre otros países en Chile, pero fueron ampliamente criticadas, aunque la crítica se extendió a cuestiones ideológicas, a la teoría económica, a las teorías del desarrollo y a las reformas económicas. Luego de la famosa «década perdida» y las crisis financieras en la región, acabó imponiéndose el famoso Consenso de Washington impulsado en gran medida por el Banco Mundial desde donde se apoyaba plenamente esa oleada neoliberal. “En los países centrales, el neoliberalismo surgió como una visión de la economía, la sociedad y el individuo, que proponía el abandono, por ineficientes, corruptos y corruptores, del Estado interventor y del Estado de bienestar.” (Meyer 1995)

En nuestro país, las políticas neoliberales se comenzaron a aplicar desde la presidencia de Miguel de la Madrid (1982-1988) y las continuaron las siguientes administraciones hasta nuestros días, que alcanzaron su clímax con la privatización de poco más de mil empresas del estado. Salinas de Gortari, escribió un libro sobre este tema que él llamó Liberalismo social, “como forma de gobierno, frente al neoliberalismo (que en sus palabras) “sólo propone abusos en el mercado para el individuo posesivo”1

En términos de comercio internacional, la apertura del mercado mexicano al mundo se logró mediante la suscripción de tratados de preferencias arancelarias, actualmente con más de 50 países si se incluye el recientemente firmado TPP.

Al revisar con un poco más de detalle el Pejenomics, para tratar de enmarcarlo y entender la perspectiva y consecuencias de su aplicación se podría destacar primero que contiene esencialmente una orientación hacia la economía de la demanda keynesiana como se aprecian por los siguientes párrafos:

• “Repensar nuestra política económica con miras a fortalecer el mercado interno” (Abremáslosojos 2018, 13)
• “El gobierno es uno de los motores de la economía” (Abremáslosojos 2018, 6)
• “No aumentar impuestos ni crear nuevos” (Abremáslosojos 2018, 7)
• “Generar el ajuste fiscal…del gasto público” (Abremáslosojos 2018) (Abremáslosojos 2018, 7)
• “Cero endeudamiento” (Abremáslosojos 2018, 4)
• “Baja inflación” (Abremáslosojos 2018, 4)
• “Diversificación de exportaciones” (Abremáslosojos 2018, 4)
• Política social y asistencial de amplia cobertura (a emprendedores, grupos olvidados y desfavorecido, pymes, canastas de servicios básicos y financiamiento, y autosuficiencia alimentaria. (en varias páginas del folleto)

En otra parte del programa con fuerte dosis asistencialista, se menciona el plan de “apoyar cada año a 200 mil jóvenes emprendedores para desarrollar su plan de negocio e iniciar su empresa” (Abremáslosojos 2018). Aunque no se menciona, se trataría de combatir la informalidad, lo cual es indispensable en un país de changarros que no hay que confundir con las pequeñas y medianas empresas. Se espera que aprovechen el Instituto Nacional del Emprendedor que opera con mucho éxito en México no sólo para desarrollar planes de negocios.

Sólo que la informalidad de la nación es inmensa. Los datos de 2015 indicaban que la tasa de informalidad es de 57.6% del total población ocupada, es decir poco más de 30 millones de personas que sostienen 11.6 millones de hogares2. Así que el programa de AMLO espera darles “herramientas” (no se sabe de qué tipo) a 200 mil jóvenes para iniciar un negocio, lo que significaría cubrir el 4% de las personas en la informalidad, en todo el sexenio. A ese ritmo, para terminar con la informalidad se requerirían 25 años

Y sigue diciendo el Pejenomics, que “si bien se reconoce la importancia de tener un país más competitivo, en el marco global, también reconoce áreas de oportunidad para las industrias nacionales” (Abremáslosojos 2018, 13) En este sentido la competitividad de una nación esta cimentada en la productividad del trabajo y el capital, así como en diversos pilares que van desde la infraestructura, la salud y la educación en todos los niveles, el estado de derecho, un sistema político funcional, la estabilidad macroeconómica, los gobiernos eficientes, mercados eficientes de los factores de producción, el desarrollo de los mercados monetario y financiero, la innovación científica y tecnológica y el cuidado del medio ambiente. Todo ello puede dar a una economía la ventaja competitiva que se requiere, desde luego para competir en el mercado internacional, pero sobre todo para elevar el bienestar y nivel de vida hacia el interior del país, sin lo cual no se puede hablar siquiera de competitividad3. Y el factor fundamental para lograrla es el aumento sostenido de la productividad tanto del trabajo como del capital.

A continuación, se mencionan algunos de los grandes temas económicos importantes que no se mencionan en el folleto Pejenomics:

• La productividad del trabajo y el capital
• La asociación entre academia y empresa
• Las cadenas globales y regionales de valor
• La emigración de la mano de obra
• La emigración de profesionistas (fuga de cerebros)
• La informalidad (bueno, solo son 30 millones)
• El papel e importancia de las empresas e inversión extranjera

La mejor caracterización crítica del proyecto neoliberal en México, la hizo hace algunos años Meyer, quien escribió que “con el Estado en retirada, se abre ahora un espacio de liderazgo económico, político y cultural que sólo puede ser llenado por el gran capital. La modernización neoliberal, en países como el nuestro lleva casi de manera inevitable a que la burguesía, la gran burguesía –esa que el estatismo mantuvo por tanto tiempo, dependiente y débil— se convierta en la clase estratégica, aunque ya no sea una burguesía nacional sino trasnacional.” (Meyer 1995)

El programa Pejenomics “de AMLO” antes descrito, y todo el movimiento de Morena, también “de AMLO” no es keynesianismo, tampoco populismo, no es socialismo, entonces tal vez es antiliberalismo político y social o simplemente es Pejismo, con lo que se aspira a llevar a cabo la “cuarta transformación” del país que ya también anunció AMLO, después de la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana.


1.- https://expansion.mx/nacional/2016/06/13/carlos-salinas-de-gortari-apuesta-por-liberalismo-social-como-forma-de-gobierno
2.- INEGI. México, ¿Cómo vamos? Informalidad. Agosto 2015 p. 2. En http://scholar.harvard.edu/files/vrios/files/201508_mexicoinformality.pdf?m=1453513195
3.- Para una amplia explicación de estos conceptos y pilares de la competitividad internacional y sus vertiente nacional, ver Arturo González y Sánchez, Competitividad Internacional, Historia, conceptos, medición e instituciones, Amazon Edición Kindle, 2016
Referencias
Abremáslosojos. Pejenomics. México: abremaslosojos, 2018.
Meyer, Lorenzo. Liberalismo autoritario. Las contradicciones del sistema político mexicano. México: Oceáno de México, 1995.